Un equipo de investigación de las universidades de Almería y Politécnica de Cartagena ha establecido por primera vez en la agricultura mediterránea que la presencia de este tipo de residuos, así como los restos de pesticidas, alteran las comunidades de hongos y bacterias en los ecosistemas de agricultura con acolchado plástico. Esto puede afectar de forma negativa a propiedades del suelo, como su salud y fertilidad, entre otras.
De la mano de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León los miembros del grupo de investigación RNM-934 AGROMA (Agronomía y Medio Ambiente) han podido participar en el proyecto “Interreg Sudoe Ecoval”, poniendo de relieve la posibilidad de aprovechamiento de residuos orgánicos de origen urbano para aumentar la diversidad microbiológica en suelos agrícolas y forestales.
La primera edición del “Premio al Mejor Trabajo Fin de Estudios” de la “Cátedra Primaflor de Agricultura Sostenible y Alimentación Saludable de la Universidad de Almería”, ha recaído en la investigación titulada ‘Uso de biofertilizantes como una herramienta para reducir los consumos de fertilizantes sintéticos tradicionales y mejorar la productividad y calidad de un cultivo intensivo de tomate’, presentada por José Carlos Nieto, y dirigida por los doctores Isabel Miralles y Raúl Ortega.
Estas jornadas estaban orientadas a transmitir a otros organismos de investigación, empresas, investigadores y, en definitiva, a los diferentes sectores de la sociedad, todos los avances en I+D+i que se están produciendo en la UAL en referencia a los suelos, como plataforma fundamental e indispensable para el desarrollo de la agricultura; centrándose en las amenazas y riesgos que se ciernen sobre él y las investigaciones y estrategias más innovadoras para conseguir una gestión sostenible del mismo.














