Determinación de Nitrógeno Total en suelos mediante método Kjeldahl.

En 1883, Johan Kjeldahl revolucionó el análisis del nitrógeno con su «Nuevo método para la determinación del nitrógeno en cuerpos orgánicos» y estableció nuevos estándares. Desde entonces, el método se ha hecho indispensable en ámbitos como el análisis de alimentos, el análisis de piensos, el análisis del suelo y el análisis del agua.

Determinación de la composición granulométrica (textura) de un suelo mediante el método de Bouyoucos

Los densímetros de Bouyoucos son equipos de laboratorio utilizados para determinar la distribución granulométrica del suelo mediante el método de sedimentación. Estos instrumentos permiten cuantificar la proporción de arena, limo y arcilla en suspensión, proporcionando la información necesaria para la clasificación textural del suelo en aplicaciones agronómicas, geotécnicas y ambientales.

Determinación de la materia orgánica del suelo mediante el método de Tyurin y Walkey Black

La determinación de carbono orgánico del suelo está basada en el método de de oxidación húmeda con ácido crómico. El carbono orgánico oxidable en el suelo es oxidado con una solución de dicromato de potasio en ácido sulfúrico concentrado. El dicromato reducido durante la reacción con el suelo es proporcional al carbono orgánico oxidable presente en la muestra, que luego puede ser estimado midiendo el dicromato remanente no reducido por retro-titulación con sulfato ferroso de amonio (sal de Mohr) usando difenilamina o el complejo o-fenantrolina-ferroso como indicador.

Determinación del pH del suelo

El pH del suelo es una de las propiedades químicas más importantes para evaluar su calidad y fertilidad. Este parámetro proporciona información sobre el grado de acidez o alcalinidad del suelo y condiciona numerosos procesos, como la disponibilidad de nutrientes, la actividad de los microorganismos y el crecimiento y desarrollo de las plantas.

Determinación de la conductividad eléctrica (salinidad) del suelo.

La conductividad eléctrica (CE) es una propiedad fundamental para evaluar la concentración de sales solubles presentes en la solución del suelo. Esta propiedad proporciona información sobre el nivel de salinidad y puede ayudar a identificar posibles problemas que afecten al desarrollo de los cultivos, como dificultades en la absorción de agua y nutrientes por parte de las plantas.